Inicio Columnas EL REY SIN CORONA

EL REY SIN CORONA

946
1

Por Francisco Ruiz

 

“…Es una corona difícil de pescar que tiene muchos picos y no quiere picar. Al dar la voltereta, perdió su coroneta. Según dice la ley, sin corona ya no es rey…”, así concluía la canción Francisco Gabilondo Soler, mejor conocido como “Cri Cri”, el grillito cantor.

Y es que si en algo era acertado el compositor veracruzano era en interpretar la realidad y transformarla en animadas melodías. Lo cual trae a mi memoria las anécdotas de Maquío y López Obrador, ya que ambos personajes emularon el “gabinete a la sombra”, al puro estilo inglés, derivado de su derrota.

El primero en efectuar dicho ejercicio fue el extinto candidato panista Clouthier, quien se nombró coordinador general del “gabinete alternativo”, en 1988; donde figuraron los nombres de Vicente Fox, Carlos Castillo Peraza, Luis Felipe Bravo Mena, entre otros.

Por su parte, el dos veces candidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador, fue más osado al autoproclamarse como “Presidente Legítimo” de un “Gobierno Legítimo”, el cual por cierto, supimos que comenzó el 20 de noviembre de 2006 pero nunca conocimos si en algún momento culminó.

La premisa del “rey sin corona” no es exclusiva de las filas ajenas al partido tricolor, pues ocurrió con Camacho Solis, después con el mismo Luis Donaldo Colosio, algunos aseguran que otro claro ejemplo de ello es el mismo Manlio Fabio.

A nivel nacional, estatal y local, este postulado se repite al interior y hacia afuera de los institutos políticos, derivado de convenientes estrategias electoreras y no de realidades políticas.

Desde mi perspectiva, la credibilidad y los resultados deben de medirse objetivamente, lo he dicho antes y lo reafirmo: el deber –como el Derecho- no se aplaude, se cumple.

Por ello no veo razón alguna en conceder fuerza a la fama infundada de personajes que surgen de situaciones circunstanciales, por lo que considero son absurdamente vanagloriados; en el mejor de los casos reservemos esa energía para otorgar el justo reconocimiento a las voluntades con espíritu del trabajo.

Como resultado del análisis anterior, me refiero a la figura de los legisladores plurinominales; los cuales, en su momento, abonaron al desarrollo y fortalecimiento de la democracia mexicana. Sin embargo, en la actualidad, lamentablemente se han convertido en becas para inmerecidos personajes.

 

Francisco.RuHe@gmail.com

@FcoRuHe

*El autor es docente universitario y cofundador del Instituto Otero y Mestas.

1 COMENTARIO

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí